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We love Shanghái 

SI HAY UNA CIUDAD ESPEJO DEL DESARROLLO VIVIDO POR CHINA, ESTA ES, SIN DUDA ALGUNA, SHANGHÁI. ELÉCTRICA, FUTURISTA, INTERNACIONAL Y SOFISTICADA, DESCONCIERTA AL VISITANTE POR LA COMBINACIÓN ENTRE RABIOSA MODERNIDAD Y TRADICIÓN QUE EXHIBE.


Cualquier visita a la ciudad debe empezar por el Bund. Esta zona peatonal de dos kilómetros de longitud que discurre cercana al río Huangpu fue el primer distrito comercial de Shanghái. En ella se pueden experimentar el ritmo frenético de la urbe y la mezcla de estilos arquitectónicos. Algunos de sus edifi cios más emblemáticos son la Aduana, la plaza fi nanciera con su toro salvaje a imagen y semejanza del de Wall Street, el Monumento a los Héroes de Shanghái, el Banco de Hong Kong y Shanghái y el famoso hotel Peace. Además, desde el Bund salen los barcos turísticos que surcan el río Huangpu y los ferries a otra de las zonas más importantes de la ciudad: Pudong. El skyline de este distrito se ha convertido en la imagen más conocida de Shanghái. Sus impresionantes rascacielos –la Perla de Oriente, el Shanghai World Financial Center, la Torre Jin Mao, entre otros– se tiñen de colores al anochecer creando un espectáculo de película. Además, es precisamente allí donde para el Tren Maglev. Este ferrocarril de levitación magnética recorre los 30 kilómetros que separan el distrito del Aeropuerto Internacional de Shanghái-Pudong en poco más de siete minutos. Pero no todo allí es hormigón. Pudong también alberga la mayor zona verde de Shanghái: Century Park.   Este parque debe su nombre al año de su construcción -2000- y sus 140 hectáreas están cubiertas de jardines ingleses, japoneses y chinos ideales para recorrer en bicicleta. 

 

 

OTROS LUGARES DE INTERÉS  

 

PLAZA DEL PUEBLO Oasis en medio de la urbe gracias al encantador parque Renmin, esta plaza es el centro administrativo de la ciudad y en ella se encuentran algunos de sus mejores museos, el Gran Teatro de Shanghái y el Auditorio de Shanghái. Además, justo allí empieza la famosa Nanjing Road, una de las arterias comerciales más importantes de la ciudad.  

 

JARDÍN Y MERCADO DE YUYUAN Quienes quieran huir del bullicio de la urbe pueden encontrar en el maravilloso jardín de Yuyuan un remanso de paz en el que descansar contemplando los hermosos estanques rodeados de vegetación, los pabellones tradicionales y su mayor tesoro: una piedra de jade de 3,3 metros de altura. Y una vez recuperados, merece la pena recorrer las exclusivas tiendas del mercado de Yuyuan, alojadas en preciosos edifi cios tradicionales que hacen que las compras sean aún más entretenidas.   

 

“ES UN DESTINO PERFECTO PARA GRUPOS. INCLUSO PARA LOS MÁS GRANDES. ES MUY SENCILLO DESPLAZAR A MÁS DE 2000 PERSONAS YA QUE HAY UN SINFÍN DE COMPAÑÍAS AÉREAS QUE VUELAN ALLÍ DESDE NUESTRO PAÍS, LO QUE PERMITE DIVIDIR A LOS ASISTENTES EN VARIOS VUELOS, ALGO ESENCIAL PARA CUMPLIR CON EL PLAN DE CONTINGENCIA DE NUESTRAS EMPRESAS CLIENTE. ADEMÁS, TANTO DESDE MADRID COMO DESDE BARCELONA HAY VUELOS DE LÍNEA REGULAR DIRECTOS”. 

 

LA CONCESIÓN FRANCESA Los franceses dejaron su impronta en esta zona residencial llena de magnífi cas arboledas y edifi cios de art déco que se ha transformado en uno de los lugares de ocio y compras más populares de la ciudad. Los que no encuentren lo que buscaban en el exclusivo mercado Yuyuan hallarán en Tianzifang -manzana de moda de la Concesión Francesa- pequeñas tiendas de artesanía, galerías de arte así como numerosas cafeterías y restaurantes ideales para reponer fuerzas.

 

XINTIANDI El tradicional barrio de Xintiandi es uno de los favoritos de los turistas. Sus casas antiguas han sido restauradas para albergar tiendas, restaurantes y cafés y, además, en una de sus calles se encuentra el edifi cio que albergó el Primer Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, hoy convertido en museo.

 

TEMPLO DEL BUDA DE JADE Los orígenes de este templo budista -el más famoso de Shanghái- se remontan a 1882, cuando un monje trajo desde Myanmar dos esculturas de jade de Buda. La más impresionante es la del Buda sentado decorada con piedras preciosas y semipreciosas. La otra, elaborada con jade blanco, muestra a Buda reclinado.

 

PABELLÓN DE CHINA El Pabellón de China es uno de los edifi cios construidos para la Exposición Universal de 2010. Apodado ‘la corona de Oriente’, hoy en día alberga el museo de la exposición y destaca por su espectacular arquitectura. 

 

POR QUÉ SHANGHÁI

Nuestra compañera Mariam Pérez, que ha organizado distintos incentivos y congresos en la ciudad, nos cuenta por qué decantarse por Shanghái: “Es un destino perfecto para grupos. Incluso para los más grandes. Es muy sencillo desplazar a más de 2000 personas ya que hay un sinfín de compañías aéreas que vuelan allí desde nuestro país, lo que permite dividir a los asistentes en varios vuelos, algo esencial para cumplir con el plan de contingencia de nuestras empresas cliente. Además, tanto desde Madrid como desde Barcelona hay vuelos de línea regular directos”. Otro punto fuerte, en su opinión, es la infraestructura: “Todas las principales cadenas internacionales están presentes y la planta hotelera es moderna y amplia. Existen numerosos espacios capaces de albergar grupos de todos los tamaños, desde los más modernos hasta los más tradicionales. Esta combinación permite crear una agenda espectacular capaz de dejar con la boca abierta a los asistentes más viajados”. También resalta la red de transporte público de Shanghái, que permite disfrutar sin sobresaltos de la ciudad. “Resulta muy sencillo moverse en metro, algo que cualquier cliente agradece ya que es una forma rápida y segura de visitar la ciudad en los ratos libres empapándose de lleno del día a día”, señala. La gastronomía también ocupa un lugar destacado para ella. “La cocina china es soberbia e increíblemente rica debido a los mil y un matices que aportan las distintas regiones a su elaboración. En Shanghái pueden probarse platos de toda China y, al ser una ciudad muy cosmopolita, también hay una amplia oferta de restaurantes en los que degustar lo mejor de la gastronomía internacional”, apunta. Y, por último, están las compras. Aquí duda entre risas si esto constituye un punto fuerte o débil. “La oferta comercial de la ciudad es impresionante. Desde tiendas internacionales a pequeños bazares en los que comprar preciosa artesanía, Shanghái es un destino ideal para los adictos a las compras. El reto consiste en evitar que alguien se vea abducido por el frenesí consumista y se quede atrás”, dice sonriendo. 

 

Un reportaje de MARIAN PÉREZ